Una gota salada
de amor y de misterio
cual alma alada
calló en mis sueños
Sentí que te perdía,
¡pesadilla infame!
cuando acabara el día
aunque aun te ame.
Yo caía y caía
en un abismo de tormenta
me alcanzaba la agonía
que a mis espaldas había
El sueño es presagio
de la vida mía
se tejió como adagio
era yo el que moría.